Aspasia se convirtió rápidamente en una celebridad gracias a su belleza, talento e ingenio, frecuentando los mejores círculos de la ciudad. Entre sus amistades figuraban personajes de la talla de Sócrates, Fidias, Alcibíades, Jenofonte y por supuesto: Pericles.
Entre las habilidades de Aspasia estaban unos profundos conocimientos en materia amorosa, gracias a los cuales Pericles se enamoró de ella.
Se hicieron amantes, llegando Pericles a repudiar a su esposa para vivir públicamente con Aspasia. Su casa se convirtió en un centro de reunión gracias a sus cualidades intelectuales, entre las que figuraban la oratoria, la elocuencia y una refinada cultura.
Es conocida la gran influencia que ejerció sobre Pericles, afirmándose que era ella quien le escribía algunos de sus discursos. Con relación a esto, algunos autores afirman que el apoyo de Aspasia a la guerra fue decisivo en los enfrentamientos contra Samos y contra Megara. El primero de ellos como venganza por la destrucción de su ciudad natal: Mileto, el segundo degeneraría en la cruenta Guerra del Peloponeso que traería la ruina de Atenas.
Igual que se rodeó de grandes admiradores, tuvo igualmente importantes enemigos, celosos de su influencia y prestigio. Estos la acusaron de impiedad, acusación muy grave en la época, pues podía provocar la condena a muerte como en el caso de Sócrates. Sin embargo, Aspasia logró obtener el veredicto de inocencia gracias al apoyo incondicional de Pericles, que tuvo que usar toda su influencia para librar a su amante.
Con el tiempo, Pericles y Aspasia tuvieron un hijo y llegaron incluso a casarse, legitimando su unión, algo insólito pues con ello se rompió la tradición que impedía casarse a un ateniense con mujeres extranjeras (de otra ciudad).
La muerte de Pericles en el año 429 a.d.C. supuso un retroceso en su vida pública, pero no su desaparición, puesto que se sabe que volvió a casarse, esta vez con un rico comerciante ateniense al que parece ser enseñó el arte de la oratoria.
Cuando muere su segundo marido es cuando se retira de la vida pública, desconociéndose la fecha exacta de su muerte. Parece ser que vivió retirada en una casa de campo donde daba lecciones a jóvenes alumnas, con el objetivo de perpetuar sus conocimientos.